• ¿Han recibido capacitación todos los proveedores de cuidado sobre la prevención del abuso, cómo reconocer las señales del abuso infantil y cómo reportarlo si sospecha que haya ocurrido?
• ¿Toman descansos regulares los proveedores de cuidado durante el día para manejar su propio estrés?
• ¿Ha desarrollado el programa medidas preventivas para reducir la probabilidad del abuso y descuido?
• ¿Se les han revisado los antecedentes a todos los proveedores de cuidado (incluyendo substitutos)? (Vea la sección Revisión de Antecedentes para más información)
Nota: Los programas para el cuidado de niños que tienen una buena proporción de niños y adultos (menos niños por cada proveedor de cuidado) son menos probables de tener situaciones que conllevan al abuso o descuido